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Corrige tu miopía con Orto-K

Mecanismo

Es ya prácticamente aceptado por la mayor parte de los investigadores que comparten la idea de que el epitelio es el responsable del efecto de la ortoqueratología sobre la córnea.

Aunque hay datos que marcan la posibilidad del engrosamiento del estroma en la parte media, lo cierto es que la aportación de este sobre el efecto ortoqueratologico es mínimo. La lente de Orto-K reasigna los impulsos de adhesión orientados perpendicularmente a la superficie de la córnea, a través de la cual se consolidan las lentes de contacto con el ojo.

Como consecuencia de esto, se instauran fuerzas hidráulicas que ejercen de forma tangencial sobre la superficie de la córnea. Como consecuencia de ello, aparecen resultados fisiológicos:

1.

 

Fase rápida:

Se evidencia tras varios minutos de la puesta de la lente. Lo más posible es que se deba a la redistribución del líquido intersticial en el epitelio de la córnea, del centro a la periferia. Este efecto se desvanece rápidamente tras la retirada de las lentes.

2.

 

Fase lenta:

Transcurre alrededor de unos 10 días. En este caso, durante el proceso se trata de cambiar la estructura del epitelio corneal, tras su proliferación. El epitelio de la córnea se regenera íntegramente pasadas unas semanas, lo que supone que usualmente transcurridos dos/tres días se actualiza la capa superior de células, sucedidas por las células que remontan desde abajo, de la capa anterior.

Como resultado de la existencia de las fuerzas creadas por la lente, el centro de la córnea se vuelve una capa más delicada y la parte media una o dos capas más gruesa. Tal efecto se desvanece paulatinamente tras la retirada de las lentes.

3.

 

Fase final:

El allanamiento de las células del epitelio en el eje de la córnea y la distensión de las de la parte media. No se sabe con exactitud cuál es la contribución del fruto final de la refracción de este mecanismo y cuán veloz se forma – para aclarar estas preguntas es necesario el aporte de estudios anexos. Investigaciones recientes sugieren que este mecanismo puede ser el central en el fruto de Orto-K.

 

Quizás se produzca una migración de células epiteliales del foco a la periferia. No obstante, el modus operandis es poco asequible y no tiene ninguna evidencia experimental. Dejando de lado el mecanismo exacto de Orto-K, el resultado geométrico es innegable y muy distinguido: la córnea se aplana en el centro y se realza en la periferia media. Distinto es en pacientes con hipermetropía, en los que se produce la redistribución del epitelio opuestamente: la córnea se aplana en la periferia media y se realza en el centro.

 

¿Qué pasos se sigue en un tratamiento de Orto-k?

Las lentillas Orto-K poseen una curvatura interior específica a medida para cada paciente, con un diseño distinto dependiendo de si el paciente es miope, hipermétrope o astigmático. Al ser un tratamiento nocturno, la capa más externa del ojo, el epitelio corneal, se acomoda apaciblemente a esa forma de la lente.

El cambio de curvatura es pequeñísimo y no origina molestia alguna o sensación distinta a la que provoca una lentilla convencional. Sin embargo, es lo necesario con el fin de que, después de dormir, el ojo se haya acondicionado a esa curvatura. El efecto persiste durante todo el día.

 

1.Colocación de la lentilla

Las lentes provocan una pequeña presión en la superfície de la córnea

2.Inicio del proceso

La presión sobre el ojo favorece en la modificación del epitelio, la capa más superficial del ojo.

3.Acondicionamiento de la córnea

No es necesario un largo transcurso de tiempo para que el ojo se adapte y que no resulte molesto el proceso de acomodación de la córnea.

4.Exclusión de la lentilla

Una vez se retira la lentilla, no hay impedimento para ver perfectamente el resto del día sin necesidad de gafas o lentillas.