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MIOPÍA EN LOS NIÑOS ¿CÓMO TRATARLA?

Síntomas y corrección de la miopía infantil

La miopía, también denominada visión corta, es un fallo de refracción que hace que los objetos lejanos se vean borrosos mientras los cercanos se visualizan correctamente. Si eres madre o padre de hijos miopes, es muy importante conocer las consecuencias de la miopía y cuál es la mejor manera de tratarla para evitar su aumento.

Es muy importante detectar los problemas visuales cuanto antes, no sólo para tratar de evitar posibles fracasos en el rendimiento escolar, sino también para evitar futuras consecuencias en la salud visual que si son detectadas demasiado tarde pueden ser irreversibles.

 

¿Pero cómo se puede detectar la miopía en los niños? En este artículo queremos ayudarte a detectar los síntomas más comunes de la miopía y cómo tratarla.

Es importante estar atentos a su comportamiento; si les vemos acercarse excesivamente a la televisión, guiñar los ojos para fijar la visión en algún punto en concreto o quejarse con frecuencia de dolor de cabeza debemos, primero observar si esos síntomas se repiten o son algo esporádico y luego acudir al especialista para que nos quite de dudas.

Es recurrente que la miopía pase algo desapercibida en el entorno familiar, sobre todo cuando los niños son de edad temprana, es en el comienzo de la etapa escolar cuando solemos percatarnos con mayor facilidad. Aquí os dejamos algunas pistas que tanto padres como profesores deberíamos tener en cuenta:

  1. El niño tiene problemas o retraso escolar, no puede seguir la clase puesto que no ve bien las explicaciones y eso le puedo provocar dificultades para seguir el ritmo del grupo.
  2. Quiere estar muy cerca de la pizarra, del papel o de las pantallas. Algunos lo expresan de viva voz, otros simplemente tienen tendencia a acercarse mucho a los objetos para verlos bien.
  3. Guiña los ojos para fijar la visión. Los miopes a menudo achinan los ojos para poder enfocar bien de lejos.
  4. El padre o madre es miope. La miopía es hereditaria, así que si los padres del niño sufren miopía, es más que recomendable someter a los niños a revisiones periódicas.
  5. Se frota los ojos a menudo.
  6. Tuerce o inclina la cabeza cuando está realizando tareas que supongan cierto esfuerzo visual.
  7. Se queja de dolor de cabeza. Aunque este inconveniente se da más en problemas de hipermetropía, también se puede dar con la miopía.

 

 

 

 

¿Qué puedo hacer para que no siga aumentando la miopía de mi hijo? ¿Se puede frenar?

Tradicionalmente la solución a la miopía ha sido las gafas y las lentes de contacto correctoras, pero estas limitan nuestra libertad y comodidad.

Una de las técnicas más eficaces y cada vez más utilizadas son las lentes Orto-K. La ortoqueratología es una técnica mediante la cual se hace uso de unas lentillas gas permeables durante las horas de sueño para alterar la curvatura de la córnea del paciente de una forma vigilada y coordinada y corregir la miopía, hipermetropía y el astigmatismo. El cambio es muy ligero y no provoca ninguna molestia en el paciente, pero es suficiente para que el ojo se adapte a la curvatura de un ojo normal. 

La lentilla se diseña en relación a la geometría de la córnea del paciente y teniendo en cuenta su defecto (miopía, astigmatismo o hipermetropía), de modo que cuando se quite las lentes al despertar, tras pasar toda la noche con ellas, el usuario de orto-k pueda disfrutar de una buena visión durante todo el día, sin la obligación de usar gafas ni lentes de contacto.

Se trata de una técnica no invasiva que resulta muy efectiva para el control y corrección de la miopía sin necesidad de cirugía. Permite corregir hasta 6 dioptrías de miopía.

 

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