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Miopía: causas y tratamientos

¿Te cuesta ver bien en distancias lejanas y no sabes cuál es el motivo? Entonces tienes suerte de leer el siguiente artículo de Controla tu Miopía donde te vamos a explicar los síntomas y las causas de este defecto visual y cómo actuar una vez que lo tenemos diagnosticada.

Qué es la miopía

La miopía es un problema de visión que se caracteriza por la dificultad de enfocar objetos a distancia. La persona miope es perfectamente capaz de enfocar objetos que están cerca, consiguiendo por ejemplo leer un libro sin ninguna dificultad. Pero al alejarse el objeto, este queda borroso siendo muy difícil e incluso imposible leer, identificar objetos y reconocer rostros.

La miopía suele ser un problema familiar y puede desarrollarse de forma gradual o rápida, siendo muy común el agravamiento durante la infancia y la adolescencia. El tratamiento se suele hacer con el uso de lentes o cirugías refractivas.

Cómo surge

La incidencia de la miopía ha aumentado mucho en las últimas décadas. Hace 50 años, apenas un 10 a 15% de la población era miope. Actualmente, ese número ha saltado a 20 - 30% y se estima que llegue al 50% de la población hasta el año 2050.

Las principales causas de formación de la miopía son:

  • Lectura prolongada – Los niños que pasan mucho tiempo leyendo muy de cerca presentan un mayor riesgo de miopía.
  • Exposición a la luz del sol– En los últimos años, algunos estudios han demostrado que los niños que pasan más tiempo en actividades al aire libre tienen una menor prevalencia de miopía.
  • Trauma – Los traumatismos oculares pueden causar cambios en el cristalino, que conduce al surgimiento de la miopía.

Síntomas

El principal síntoma de la miopía es la dificultad para leer, reconocer personas o identificar objetos que están lejos. Cuanto más grave es la miopía, menor es la distancia en la que el paciente puede enfocar. Por la noche y al final de la tarde, cuando hay menos luz ambiente, la dificultad para enfocar es mayor, pues la dilatación de la pupila permite la entrada de más luz periférica, lo que hace aún más difícil refractar todos los rayos hacia la retina.

La miopía es frecuentemente detectada por primera vez durante la infancia. Un niño con miopía puede presentar:

  • Estrabismo.
  • Necesidad de sentarse más cerca de la televisión o en los asientos delanteros de la sala de clase.
  • No reconocer personas y objetos distantes.
  • Voluntad frecuente de parpadear los ojos.
  • Voluntad frecuente de frotar los ojos.
  • Necesidad constante de «apretar los ojos» para conseguir enfocar a distancia.

La constante necesidad de hacer fuerza para conseguir enfocar a distancia puede provocar también episodios de dolor de cabeza y sensación de fatiga al conducir.

Cuanto mayor sea el grado de la miopía, el paciente necesitará estar más cerca del objeto para conseguir enfocarlo. Las personas con menos de 1 grado de miopía (-1 dioptría) logran ver bien objetos grandes a distancia, teniendo dificultad solamente para leer letras pequeñas de lejos. Un paciente con más de 4 grados de miopía (-4 dioptrías) tiene dificultad para enfocar cualquier cosa a más de 25 cm de distancia.

Diagnóstico

El diagnóstico correcto de la miopía debe realizarse en consulta con un optomestrista. Como no siempre los síntomas de la miopía son fácilmente detectables, principalmente en las formas más blandas, una consulta de rastreo suele ser indicada. Los niños a partir de los 3 años deben ser evaluados en consulta, con repeticiones periódicas, principalmente en aquellas que tienen padres miopes.

Dioptrías, grados de las gafas y la tabla de Snellen

En el optomestrista se evaluará el grado de su miopía. La forma más utilizada para evaluar la agudeza visual es el examen con la tabla de Snellen.

 

 

Tratamiento

- Gafas

La forma más simple y popular para corregir la miopía es a través del uso de gafas, que son dispositivos que tienen lentes que corrigen la refracción de la luz y hacen que la imagen vuelva a enfocarse sobre la retina. Si tienes un grado bajo de miopía, puedes utilizar gafas para ciertas actividades, como ver una película o conducir un coche. Por otro lado, si eres muy miope, probablemente necesitarás usar las gafas todo el tiempo.

- Lentes de contacto

Una opción similar a las gafas son las lentes de contacto. Para algunas personas las lentes son una opción más cómoda, pues además de ofrecer un campo de visión más amplio que las gafas, también se pueden utilizar durante la práctica de actividades físicas de alto impacto.

- Orto-k

La ortoqueratología (Orto-K) es un tratamiento basado en el uso de lentes de contacto especiales durante la noche que permiten ver bien durante el día. Se trata de un tratamiento reversible y seguro que tiene la gran ventaja que las lentes actúan mientras se duerme, lo que ahorra que tengamos que someternos a cirugía o que no haga falta que usemos gafas o lentillas durante el día.

Se trata de un tratamiento muy útil para la miopía, aunque también puede ser efectiva en hipermetropía y astigmatismo. Lo que hace la lentilla durante la noche es modificar la estructura corneal, de forma que al dejar de utilizar las lentes, los cambios que se han producido durante la noche se mantienen, lo que permite tener una buena visión durante el día.

Este tipo de tratamiento es muy útil para deportistas, para persones que trabajan en ambientes con polvo, aires acondicionados o cualquier otro factor que disminuyen el confort al usar cualquier otro tipo de lentes de contacto. Además, puede aplicarse a cualquier edad, y también tras haber sido tratado con una cirugía refractiva.

 

Optometrista Comportamental
Audioprotesista
Terapeuta TMR
Terapeuta TOMATIS